Brasil Guías de viaje Sudamérica

5 Playas escondidas de Brasil

Escrito por proyectoviajar

En nuestro primer viaje por Latinoamérica allá por el 2013, dedicamos 1 mes a “bajar” por la costa brasilera. Qué país que te enamora. Para los amantes del mar, como nosotros, los que vivimos en ciudades donde el horizonte es de color azul, el océano nos atrae de una forma especial. Las olas son como imanes y no discriminamos entre arenas blancas o negras. Sin embargo y para el fin de este artículo, elegimos 5 playas un tanto escondidas o alejadas de los lugares típicos. Algunas por sus aguas, otras por el contexto, todas tienen un encanto especial. En general son playas rústicas, pero con servicios completos. Nosotros acampamos en todas ellas, por precios muy convenientes. Si te gusta ir un poco más allá de lo clásico, este post es para vos.

  • Canoa Quebrada, Aracatí.

A unos 150 km de Fortaleza, en el estado de Ceará, al norte del país, se encuentra Aracati, el municipio que aloja a esta rústica playa brasilera. El clima tropical caliente y los rojizos acantilados, hacen de esta playa un destino clave para los amantes del parapente y las aguas transparentes. Ideal para quienes adoran lo simple y quieren huir de la urbe. En este lugar se respira reggae y paz. El centro es minúsculo y pintoresco. Se puede llegar en bus desde Fortaleza y recomendamos quedarse un par de noches mínimo para conectar con el lugar, ya que hay hospedajes de todo tipo. En noviembre había muy poca gente, lo cual es perfecto para lograr un estado zen total.

Acantilados rojizos especiales para usar de base de despegue.

El agua es cristalina y calentita.

  • Praia Baia dos Golfinhos, Pipa.

A 80 km de la ciudad de Natal, se encuentra la localidad de Pipa, que pertenece al estado Río Grande del Norte. Es muy fácil llegar al pueblo desde Natal, tanto en bus de linea como en auto. Una vez ahí, podés acampar en el Camping Praia Do Amor por ejemplo, o bien hospedarte en algún hostel o cabaña. Es más bien rústico pero tiene comodidades para turistas más exigentes también. Cuando menos gente hay es en marzo y de todas maneras, nosotros fuimos en Noviembre y era súper tranquilo. El no tan pequeño pueblo, posee varias playas hermosas y sobre todo extensas. Sin embargo, hay una muy especial, donde se puede nadar con delfines. Literalmente, a las 10 am o antes, caminas por la playa hasta Praia dos golfinhos, una bahía de arena blanca y agua turquesa, y te encontrás con un panorama muy relajante: ni una ola y ni una persona. Sos vos y los delfines. El área es una reserva natural por lo que está todo muy preservado y te pedimos que siga así. Al mediodía se habilitan solo algunas sombrillas y los barcos pesqueros ahuyentan a los inteligentes mamíferos, pero hasta entonces, tenés el paraíso a tus pies.

Intrusos a la vista! Ok, compartimos.

La Bahía está rodeada de altos acantilados, que solo la hacen más inhóspita.

  • Praia Du Francais, Marechal Deodoro.

A 25 km de Maceió, la ciudad capital del estado de Alagoas, se encuentra una playa que se distingue por su paredón coralino a pocos metros de la orilla y por la concurrencia de turistas durante los fines de semana. Además, hay buenas olas todo el año para los surfistas (3 mts. promedio) pero especialmente entre mayo y agosto se arman los mejores tubos. Entre enero y abril, la zona es ideal para hacer snorkel, cuando las aguas se tornan aún más cristalinas y de octubre a diciembre, los vientos del nordeste favorecen a los amantes del kitesurf. Como ves, hay actividad todo el año en esta playa, repleta de palmeras y agua de coco por donde mires. Si tenés equipo de snorkel llevalo y si vas entre semana preparate para pasar todo el día tirado en la arena clara, remojándote en aguas cálidas con un coco recién abierto en cada mano.

A lo lejos… la gran ciudad.

Embarcarse es otra de las actividades clásicas.

Los atardeceres tienen ese no sé qué…

  • Praia da Pitinga, Arrail D´Ajuda

A 7 km del famoso municipio de Porto Seguro, en el estado de Bahía, se encuentra el distrito de Arraial D´Ajuda. Con su vegetación exuberante y playas paradisíacas de aguas calientes y arenas color crema, se ha transformado en un destino turístico por excelencia. Lo bueno es que no se permite la construcción de edificios ni casas de más de 2 pisos, por lo que mantiene sus rasgos artesanales y un ambiente muy chill. Lo lindo de Arraial es que ofrece playas para todos los gustos: más pobladas con todos los servicios y las bien rústicas y casi desoladas. Pitinga es una de esas, con piscinas naturales que se forman por las paredes coralinas, uno de los encantos del lugar. Fue la caminata por la playa más larga que hicimos y aún nos quedaba mucho por recorrer. Ideal para aventurarse hacia el sur, caminando descalzo por la arena cálida y preparado para aterrizar debajo de alguna palmera.

Solo apto para amantes del silencio y la tranquilidad.

Se puede seguir caminando hasta otras playas muy bellas también.

  • Praia de Fora, Vila de Trindade.

Después de Río de Janeiro, Paraty es una parada obligada para los que buscan hurgar en el pasado colonial del estado. Además, a 25 km de Paraty, se encuentra la Vila de Trindade, donde se puede disfrutar de algunas de las playas más hermosas del país. Nosotros nos hospedamos en Paraty y solo fuimos a pasar la tarde, pero de haber sabido antes, nos quedábamos en Trindade, un mini pueblo lleno de campings sobre la playa y metido dentro de un Parque Nacional, rodeado de morros. La Praia de Fora es solo una de ellas, pero muy cerquita hay rincones preciosos para descubrir a pie. La Praia do Cachadaco es más tipo pileta natural y la Praia do Cepilho tiene algunas olitas para jugar. Definitivamente Trindade es uno de los favoritos por el contexto y sumado a eso, el agua es tibia y cristalina. Un escondite ideal para pasar una semanita a puro agua de coco.

Deja un comentario